El Mirador de Santa Cruz está ubicado en una zona privilegiada desde la que se pueden hacer multitud de rutas y excursiones para conocer rincones paradisiacos y pueblos con encanto. Hoy, os proponemos una ruta para comocer el extremo más occidental del Pirineo Aragonés.
Los valles Occidentales de La Jacetania son uno de los territorios mejor conservados de la comarca de La Jacetania. Lindando con la frontera navarra, Zuriza es la salida natural del valle Belabarce hacia el territorio aragonés. Con un camping y refugio, el valle que se abre hasta Ansó es un refugio natural, en el que se pueden prácticar una gran variedad de deportes: kaiak, descenso de barrancos, pesca, senderismo, BTT…
La arquitectura pirenaica sólida y majestuosa preside las calles de Ansó, localidad declarada Bien de Interés Cultural (BIC). Retratada por Sorolla, la villa ansotana ha mantenido fielmente sus señas de identidad, comenzado por su traje regional, el ansotano, protagonista de una fiesta que la villa celebra desde 1971 cada último domingo de agosto. Los lujosos trajes ansotanos, distintos según la edad, la celebración o el momento de la vida social que se está viviendo, se conservan en el “Ropero-Municipal”, verdadero tesoro de los ansotanos.
La dureza de las montañas y de los meses invernales, se notan cuando ascendemos por el puerto que conecta las tierras ansotanas con el valle de Hecho. En estos momentos, y tras más de una década de reclamaciones, se está ampliando y reformando esta carretera, antigua pista forestal, que han motivado el cierre indefinido de la vía, por lo que se recomienda ir hasta la villa chesa por la A-1602, de la Foz de Biniés, que desemboca en la N-240, a la altura de Berdún. Para llegar hasta Hecho, en Puente la Reina se toma el desvío de la A-176, hacia el valle de Hecho.
Embún y los desvíos a Jasa y Aragüés del Puerto son la antesala de la señorial villa de Hecho. Una localidad en plena naturaleza que conserva una relación especial con el arte moderno. Es una de las pocas poblaciones que tienen un museo al aire libre de escultura contemporánea. El Symposium Internacional de Escultura y Arte, que se desarrolló entre 1975 y 1984, es el “culpable” de esta especial relación.
Antes de adentrarnos en la Selva de Oza, paraje natural que próximamente se convertirá en Parque Natural, superaremos Siresa. Su iglesia-monasterio desvela la importancia de este núcleo en la época medieval. Cuentan que éste fue uno de los refugios del Santo Grial.
Y tras esta jornada, nada mejor que regresar hasta El Mirador de Santa Cruz para relajarte en nuestro Spa mientras recuerdas todos los rincones conocidos durante este completo día.













Estuve por allí hace unos años, y me encantó la zona. Sobre todo, Oza. Me pareció un lugar fantástico